Estábamos en un jardín. pero como un jardín antiguo
una pared vieja y algunos arboles y arbustos.
nos besabamos mucho y reíamos de estupideces, mientras tomábamos mucho vino.
te metiste en una fuente que había y te mojaste toda
jugaste con el agua que caía de la fuente, bailabasy reias.
saliste mojada y te tiraste encima mío y caimos en el pasto.
tu vestido era con un escote con elástico y una pollera tipo gitana
yo estaba vestido con un pantalón de algodón negro y una camisa de algodón blanca.
parecía que estabamos en una época pasada.
empezamos a besarnos nuevamente
hundí mi cabeza entre tus pechos hasta que corrí el elástico con mi mentón y quedaron libres del vestido
deboré tus pechos con mi boca
mis manos se agarraron bien fuertes de tus nalgas y las amasaron como un bollo de pan
mi verga ya estaba muy dura y empezaste a frotarte directamente en ella
ninguno tenia ropa interior, así que sentía como se me mojaba el pantalón con tu flujo
metiste tu mano debajo de tu pollera para correr el pantalon y te introduciste mi verga hasta el fondo.
no nos movimos por una eternidad.
solo seguía comiendo tus pechos mientras mi verga y tu conchita latian una para la otra
sin quitarla, te levanté y te puse debajo mío.
nos moviamos muy despacio, sin quitarla.
tu clítoris estaba rozando mi pubis y podía sentirlo
no quise acabar dentro tuyo. no aún.
me metí debajo de tu pollera y te comí toda la conchita y el clítoris.
metía mi lengua bien adentro y sacaba jugo y mas jugo de ella.
tus jugos ya se chorreaban y se mezclaban con mi saliva hasta llegar al culito
con mis dedos lo masajeaba para aflojarlo.
te pusiste encima mío y me la chupaste hasta dejarla bien ensalivada
te recostaste boca abajo en el piso y te subiste la pollera, dejando tu culo bien expuesto, desprotegido.
sentía que tenía que cubrirlo, protegerlo de cualqueir cosa, así que me recosté encima tuyo, te hundí suavemente la verga en el culo
una vez adentro nos quedamos quietos y sentía como tu esfinter me la quería cortar
la verga me latía pidiendo que dejara salir su lechita y así lo hice.
dejé salir toda mi leche para que se quede bien guardada en tu culito.
realmente nos quedamos ahí tirados por horas.
mi verga no se bajaba nunca y vos nos dejabas que la sacara.
solo te movias para que acabara de nuevo y te siguiera llenando.
ni una gota se escapó, ni siquiera en el enesimo orgasmo de ambos cuyas convulsiones casi hacen que me la arranques.
Y como todo buen sueño, despierto en lo mejor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario